Mes: abril 2016

“Casarse por amor” Papa Francisco en “Amoris laetitia”

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Ese sí es decirle al otro que siempre 1
131. Quiero decir a los jóvenes que nada de todo esto se ve perjudicado cuando el amor asume el cauce de la institución matrimonial. La unión encuentra en esa institución el modo de encauzar su estabilidad y su crecimiento real y concreto. Es verdad que el amor es mucho más que un consentimiento externo o que una especie de contrato matrimonial, pero también es cierto que la decisión de dar al matrimonio una configuración visible en la sociedad, con unos determinados compromisos, manifiesta su relevancia: muestra la seriedad de la identificación con el otro, indica una superación del individualismo adolescente, y expresa la firme opción de pertenecerse el uno al otro.

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Nosotros no la vamos a llamar “feto” — Escuela de Rescatadores

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La palabra “feto” no es científica. Se usa para decir que una persona es FEA. Nosotros no la vamos a llamar a usted FEA, tampoco la vamos a llamar “feto”. Nos entran dudas de si está nominada para el Nobel de medicina después que ha rebatido los postulados del Nobel de 2012 Yamanaka. Este japonés, descubrió el […]

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El Papa Francisco a los jóvenes

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JUBILEO DE LOS ADOLESCENTES  Plaza de San Pedro Domingo 24 de abril de 2016
«La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros» (Jn 13,35).
 Ante todo, amar es bello, es el camino para ser felices. Pero no es fácil, es desafiante, supone esfuerzo. Por ejemplo, pensemos cuando recibimos un regalo: nos hace felices, pero para preparar ese regalo las personas generosas han dedicado tiempo y dedicación y, de ese modo, regalándonos algo, nos han dado también algo de ellas mismas, algo de lo que han sabido privarse. Pensemos también al regalo que vuestros padres y animadores os han hecho, al dejaros venir a Roma para este Jubileo dedicado a vosotros. Han programado, organizado, preparado todo para vosotros, y esto les daba alegría, aun cuando hayan renunciado a un viaje para ellos. Esto es amor concreto. En efecto, amar quiere decir dar, no sólo algo material, sino algo de uno mismo: el tiempo personal, la propia amistad, las capacidades personales.
Como hizo con sus discípulos jóvenes, te mira a los ojos y te llama para seguirlo, para «remar mar a dentro» y «echar las redes» confiando en su palabraMiremos al Señor, que es insuperable en generosidad. Recibimos de él muchos dones, y cada día tendríamos que darle gracias. Quisiera preguntaros: ¿Dais gracias al Señor todos los días? Aun cuando nos olvidemos, él se acuerda de hacernos cada día un regalo especial. No es un regalo material para tener entre las manos y usar, sino un don más grande para la vida. ¿Qué nos da el Señor? Nos regala su amistad fiel, que no la retirará jamás. El Señor es el amigo para siempre. Además, si tú lo decepcionas y te alejas de él, Jesús sigue amándote y estando contigo, creyendo en ti más de lo que tú crees en ti mismo. Esto es lo específico del amor que nos enseña Jesús. Y esto es muy importante. Porque la amenaza principal, que impide crecer bien, es cuando no importas a nadie —esto es triste—, cuando te sientes marginado. En cambio, el Señor está siempre junto a ti y está contento de estar contigo. Como hizo con sus discípulos jóvenes, te mira a los ojos y te llama para seguirlo, para «remar mar a dentro» y «echar las redes» confiando en su palabra; es decir, poner en juego tus talentos en la vida, junto a él, sin miedo. Jesús te espera pacientemente, atiende una respuesta, aguarda tu “sí”.
 Queridos chicos y chicas, a vuestra edad surge en vosotros de una manera nueva el deseo de afeccionaros y de recibir afecto. Si vais a la escuela del Señor, os enseñará a hacer más hermosos también el afecto y la ternura. Os pondrá en el corazón una intención buena, esa de amar sin poseer: de querer a las personas sin desearlas como algo propio, sino dejándolas libres. Porque el amor es libre. No existe amor verdadero si no es libre. Esa libertad que el Señor nos da cuando nos ama. Él siempre está junto a nosotros. En efecto, siempre existe la tentación de contaminar el afecto con la pretensión instintiva de tomar, de “poseer” aquello que me gusta; y esto es egoísmo. Y también, la cultura consumista refuerza esta tendencia. Pero cualquier cosa, cuando se exprime demasiado, se desgasta, se estropea; después se queda uno decepcionado con el vacío dentro. Si escucháis la voz del Señor, os revelará el secreto de la ternura: interesarse por otra persona, quiere decir respetarla, protegerla, esperarla. Y esta es la manifestación de la ternura y del amor.
En estos años de juventud percibís también un gran deseo de libertad. Muchos os dirán que ser libres significa hacer lo que se quiera. Pero en esto se necesita saber decir no. Si no sabes decir no, no eres libre. Libre es quien sabe decir sí y sabe decir no. La libertad no es poder hacer siempre lo que se quiere: esto nos vuelve cerrados, distantes y nos impide ser amigos abiertos y sinceros; no es verdad que cuando estoy bien todo vaya bien. No, no es verdad. En cambio, la libertad es el don de poder elegir el bien: esto es libertad. Es libre quien elige el bien, quien busca aquello que agrada a Dios, aun cuando sea fatigoso y no sea fácil. Pero yo creo que vosotros, jóvenes, no tenéis miedo al cansancio, sois valientes. Sólo con decisiones valientes y fuertes se realizan los sueños más grandes, esos por los que vale la pena dar la vida. Decisiones valientes y fuertes. No os contentéis con la mediocridad, con “ir tirando”, estando cómodos y sentados; no confiéis en quien os distrae de la verdadera riqueza, que sois vosotros, cuando os digan que la vida es bonita sólo si se tienen muchas cosas; desconfiad de quien os quiera hacer creer que sois valiosos cuando os hacéis pasar por fuertes, como los héroes de las películas, o cuando lleváis vestidos a la última moda. Vuestra felicidad no tiene precio y no se negocia; no es un “app” que se descarga en el teléfono móvil: ni siquiera la versión más reciente podrá ayudaros a ser libres y grandes en el amor. La libertad es otra cosa.
march 16at 10-05 pm6 lbs 13 oz20 inchesPorque el amor es el don libre de quien tiene el corazón abierto; es una responsabilidad, pero una responsabilidad bella que dura toda la vida; es el compromiso cotidiano de quien sabe realizar grandes sueños. ¡Ay de los jóvenes que no saben soñar, que no se atreven a soñar! Si un joven, a vuestra edad, no es capaz de soñar, ya está jubilado, no sirve. El amor se alimenta de confianza, de respeto y de perdón. El amor no surge porque hablemos de él, sino cuando se vive; no es una poesía bonita para aprender de memoria, sino una opción de vida que se ha de poner en práctica. ¿Cómo podemos crecer en el amor? El secreto está en el Señor: Jesús se nos da a sí mismo en la Santa Misa, nos ofrece el perdón y la paz en la Confesión. Allí aprendemos a acoger su amor, hacerlo nuestro, y a difundirlo en el mundo. Y cuando amar parece algo arduo, cuando es difícil decir no a lo que es falso, mirad la cruz del Señor, abrazadla y no dejad su mano, que os lleva hacia lo alto y os levanta cuando caéis. Durante la vida siempre se cae, porque somos pecadores, somos débiles. Pero está la mano de Jesús que nos levanta y nos eleva. Jesús nos quiere de pie. Esa palabra bonita que Jesús decía a los paralíticos: “levántate”. Dios nos ha creado para estar de pie. Hay una canción hermosa que cantan los alpinos cuando suben a la montaña. La canción dice así: «en el arte de subir, lo importante no es no caer, sino no permanecer caído». Tener la valentía de levantarse, de dejarse levantar por la mano de Jesús. Y esta mano muchas veces viene a través de la mano de un amigo, de la mano de los padres, de la mano de aquellos que nos acompañan en la vida. También el mismo Jesús está allí. Levantaos. Dios os quiere de pie, siempre de pie.
Sé que sois capaces de gestos grandes de amistad y bondad. Estáis llamados a construir así el futuro: junto con los otros y por los otros, pero jamás contra alguien. No se construye “contra”: esto se llama destrucción. Haréis cosas maravillosas si os preparáis bien ya desde ahora, viviendo plenamente vuestra edad, tan rica de dones, y no temiendo al cansancio. Haced como los campeones del mundo del deporte, que logran metas altas entrenándose con humildad y tenacidad todos los días. Que vuestro programa cotidiano sea las obras de misericordia: Entrenaos con entusiasmo en ellas para ser campeones de vida, campeones de amor. Así seréis conocidos como discípulos de Jesús. Así tendréis el documento de identidad de cristianos. Y os aseguro: vuestra alegría será plena.
Sólo con decisiones valientes y fuertes se realizan los sueños más grandes, esos por los que vale la pena dar la vida. Decisiones valientes y fuertes. No os contentéis con la mediocridad, con “ir tirando”

Tres piedras en el camino de matrimonios jóvenes

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La felicidad de andar por casa

Hablando con jóvenes se observan las numerosas dificultades personales, afectivas, ideológicas, sociales o profesionales que tienen que sortear quienes deciden sellar su amor con un compromiso para siempre. Hay dificultades para dar el paso, pero una vez dado no todo el camino es ancho y llano.

La experiencia con jóvenes matrimonios revela que hay piedras que se interponen en ese camino, y estas como todo obstáculo pueden deteriorar la convivencia prematuramente, incluso cargarse el matrimonio incipiente; o ser superadas y dar un salto de crecimiento y madurez personal y común.

Quisiera detenerme en tres piedras que hay que sortear para que el matrimonio vaya por buen camino: exceso de celo profesional y de desarrollo personal, compartimentar las relaciones sexuales y la paternidad,  estar demasiado pendiente de mi tiempo, mis aficiones, mis amigos.

Es un hecho que el matrimonio se celebra cada vez más tarde, si a esto unimos…

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100 días para la JMJ de Cracovia

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image1Hoy quiero escribir a aquellos que no se han animado aún a ir a la JMJ. ¡No perdáis esta oportunidad que se os presenta para encontraros con Cristo, fuente de la felicidad!
No te preocupes por el dinero que supone, la distancia, la situación actual de Europa en cuanto a seguridad… Dios se adelanta a tus necesidades: “No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.” (Mateo 6, 31­33). Dale un sí claro a Dios y ya te irán llegando los medios que necesites, fíate. No te dejes vencer por la pereza o por excusas pobres, no tienes un plan mejor ni más necesario que el de ser feliz y dar testimonio al mundo de lo que el Señor ha hecho contigo.
El lema de esta jornada es “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”, muy acorde con el Año Jubilar de la Misericordia, del cual el papa Francisco ha señalado que “cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia”. “La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona […] ¿Has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza?”
Hay planes realmente divertidos como pueden ser conciertos, partidos de fútbol, paseos por la playa, viajes turísticos con amigos…¿Pero en alguno de ellos se te hace tan concreto el perdón de Dios hacia ti? ¿Alguien te ama con un amor infinito como Él?
En las lecturas de este domingo, en concreto en el salmo 99, se decía algo precioso: “Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo, y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño”. Y esto a su vez va unido a la segunda lectura: “Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.”
Somos suyos, tenemos necesidad de Él, de que nos pastoree para poder dar el rumbo correcto a nuestra vida. Entonces enjugará las lágrimas de aquellos que vivían angustiados, cansados, perdidos porque no seguían al Pastor. Quizá te encuentras en esta situación de dolor y desorientación, un motivo más para ir. La JMJ no es un simple viaje como otros, realmente puede cambiarte la vida, atrévete, ¡sé valiente!
El papa Francisco ha hecho un llamamiento a los jóvenes para acudir en gran número y hacerlo con un corazón dispuesto: “elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes”. Si tú eres capaz de hacer gestos tan pequeños, imagínate las grandes obras de amor que Dios hace contigo. Siendo misericordioso se alcanza misericordia.
Si aún no te ha convencido la idea, piensa que se celebra en Cracovia, un lugar en el que está muy vivo el recuerdo de San Juan Pablo II. Él es uno de los mayores santos del siglo XXI, que tantísimo bien ha hecho a la Iglesia y que inauguró estas jornadas que han dado como fruto múltiples conversiones, vocaciones matrimoniales, vocaciones religiosas, curaciones, amistades… Sí, seguro que te ha llamado la atención eso de “vocaciones matrimoniales” y “amistades”, si quieres vivir un noviazgo santo o quieres unas amistades sanas con ideales comunes, Dios te da una oportunidad para conocer a gente cristiana que no conocerías en otra situación. Sí, no es una tontería, Dios llama a muchos jóvenes a la vida consagrada en estos encuentros, pero también suscita noviazgos santos. Además, hemos sido llamados para dar testimonio. Es un momento ideal para mostrar al mundo una Iglesia unida, viva y joven, una Iglesia que conmueva a aquellos que la vean. Y servir de apoyo y de aliento para los cristianos perseguidos: no están solos, todo un pueblo comulga con su fe y reza por ellos. Seguro que has encontrado algún motivo, importante, para venir a Cracovia. ¡No lo dejes pasar!
Aquí tenéis un vídeo del canal oficial de la JMJ (los subtítulos en español se pueden poner en configuración) sobre un joven que cuenta su experiencia, verdaderamente asombrosa.

Por Sara Calonge @Saracalongeg  Estudiante de 2º de Humanidades y Periodismo

One to God

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Uno, dos y tres volver a empezar

sinceridad - confianza(Image source: pixabay.com)

Siempre hemos tenido la necesidad de hablar. No podemos resistir un día callados a no ser que nos lo impongan o queramos vivir unos días de retiro. Está en la naturaleza del ser humano relacionarse y no sólo a través de su persona sino también mediante las palabras. Hay mucho en su interior para ser compartido, para ser sacado al exterior, para ser expulsado si hiciera mal. ¿Qué sería de nosotros sin esa persona que nos escucha?

Hay necesidad porque nosotros mismos somos nuestro límite y, para crecer, necesitamos salir de nosotros. No podemos resistir callados porque eso de lo que necesitamos hablar brota tan fuerte dentro de nosotros que nos es imposible guardarlo un día más. A veces nos imponen que callemos por nuestro bien. A veces queremos vivir retirados para lograr poner orden en lo que llevamos dentro. Y muchas otras lo guardamos…

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¿Qué sentido puede tener que se te caiga una olla hirviendo encima?

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agua_hirviendo¿Qué sentido puede tener que se te caiga una olla hirviendo encima?

Hace unos dos meses, una abuelita tuvo un accidente en casa. Se le cayó una olla hirviendo encima. Esto le provocó quemaduras en el pecho, en la tripa y en las piernas. Tuvo que ser ingresada en el hospital y se le tuvo que practicar un injerto de piel. Fueron días duros. Días en los que tienes la sensación de que se te juntan todos los males y esto es la guindilla del pastel. No te podías llegar a creer porque le tenía que haber pasado eso a esta abuelita justo en ese mal momento.

Pues bien, Dios sabe más, y no sabemos cómo ni cuando se va a servir de nosotros.

La abuelita estuvo en el hospital compartiendo habitación con una mujer que había pasado por más de una veintena de todo tipo de operaciones. Un día, la abuelita le dijo que iba a rezar el rosario y que si quería que lo rezaran juntas. La mujer, asombrada por la propuesta le dijo un rotundo “SI”. Y le explicó a la abuelita que su madre rezaba mucho, pero que ella había dejadAnciana._Imagen_Rosie_O_Beirne_Flickro de rezar poco a poco. Este hecho se convirtió en algo que hacían todos los días. Incluso su compañera era la que tomaba la iniciativa de rezarlo, a pesar de que ya no se acordara muy bien ni del Padrenuestro. El fin al de la historia es que aquella compañera de habitación, se confeso y volvió a practicar su fe.

Dos meses más tarde, las dos ya recuperadas de sus penurias, siguen hablando y la compañera agradece mucho a la abuelita que la enseñara de nuevo a rezar y a vivir su fe.

¿Por qué motivo se te puede caer una olla hirviendo encima? ¿Por qué pasan muchas cosas malas? Muchas no las llegaremos a entender nunca, pero a veces, como en esta ocasión, podemos darnos cuenta de que aunque pasen cosas malas, muchas acaban siendo para bien.

¡Dios sabe más!