Dependencia y confianza

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cuerdaImaginemos que nos encontramos colgados de una cuerda, sin un suelo y pendiente de alguien que nos sujeta. Toda nuestra vida depende de ella, ¿verdad? Pues eso mismo ocurre con la vida cristiana. Mi cuerda la sostiene Dios. Yo acepto que Dios me ama y mi vida depende de ese amor. Nos fiamos tanto de Él que llegamos a abandonarnos en sus manos.
Tenemos dos opciones, podemos aceptar ser dependiente o podemos elegir ser autosuficientes. Este último sería la persona que se basta con él mismo, que no depende de nadie para vivir, se planea él solo su futuro. No necesita a nadie, ni siquiera a Dios, para que le diga qué debe hacer, ni qué necesita para ser feliz. Él considera que sabe cómo puede ser feliz. En cambio, el dependiente pide, habla, entra en intimidad con Dios y todo lo recibe de Él.
Por más que queramos, habrá veces que la seguridad en nosotros mismos no nos dejará depender tanto de Dios. En ocasiones pensamos que confiamos mucho en Él, pero al encontrarnos ante una mayor dificultad, nos damos cuenta de que no tenemos la confianza y la dependencia que nos gustaría tener. Debemos pedir y desear continuamente ese aumento de confianza en Dios. Sin esa dependencia, no hay verdadera vida cristiana.
Sus planes¿Nos hemos parado a pensar alguna vez en la frase del Padrenuestro que dice: “danos hoy nuestro pan de cada día”? Ésta nos enseña a vivir el día a día, a no acumular, a no buscar la seguridad en nosotros mismos, a vivir con sencillez y con confianza. Debemos conformarnos con lo suficiente y no vivir preocupados por el tener. Al cristiano no le debe preocupar el mañana: ni por el dinero, ni por la salud, ni por nada. Éste sabe que el Señor es su guardián y que “aquella zona incontrolada del futuro no será oscura cuando llegue, pues también ese día caerá su pan cotidiano. Cada día el dependiente volverá a contemplar a su Dios, y cada día esperará de Él su protección”. El “mañana” está en Sus manos. ¡No te inquietes por el futuro! Dios quiere lo mejor para ti. Habrá veces que tu voluntad no coincida con la suya pero, ¿por qué no dejas que te sostenga la cuerda?  Te conoce mejor y sabe mejor que nadie lo que necesitas para ser feliz. Por muy mala que te parezca esa situación que estás viviendo, Dios te la ha puesto ahí porque detrás de ella hay algo bueno y siempre te va a dar la gracia necesaria para todo lo que venga. Tú solo confía en Él.
Imitemos a María y José. Cuántas veces actuaron con serenidad, confiando en Dios y dejando todo es Sus manos diciendo: “No entiendo nada, pero hágase tu Voluntad”. Eso debemos decir nosotros, pidiéndoles un corazón sereno y que nos ayuden a tener confianza y depender de Dios tanto como lo hicieron ellos.

Elena Cepeda @cepe95 Portavoz de fearless! Estudiante de 2º de Óptica en la UCM

Reflexiones en torno a “Dios en On” de José Pedro Manglano @manglano_org

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