Día: 25 septiembre, 2014

¿Un Dios cercano a nosotros?

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frase-dios-no-es-un-ser-indiferente-o-lejano-por-lo-que-no-estamos-abandonados-a-nosotros-mismos-juan-pablo-ii-137865Esta muy difundida la idea de que Dios está lejos, que es un Dios lejano y que no está cerca de nosotros, incluso entre los creyentes. Y parecer ser que solo lo vemos o lo sentimos cerca cuando estamos ante el sagrario. Parece ser que no somos conscientes, mejor dicho no somos conscientes, de que Dios está en todo cuanto hacemos y pensamos, ya sea bueno o malo.
Esta incapacidad que tenemos en muchas ocasiones, puede ser fruto de la dependencia que tenemos de nuestros sentidos externos e internos, y sobre todo de nuestra imaginación, ya que siempre tendemos a imaginarnos las cosas espirituales al igual que nos imaginamos las cosas materiales.
Imaginarnos las cosas, está bien, pero para llegar a comprender totalmente todo tenemos que ser personas humildes que busquen con buena intención la verdad. Podemos así llegar a tener claro que Dios está siempre en todo, pero esto cuesta, incluso entre los cristianos, ya que caemos muchas veces en el error de creer que solos podemos, y no nos damos cuenta que detrás de todo lo que hacemos está Dios. “No cuentas con la cercanía de Dios, y no le tienes como socio en la aventura de la vida”
Dios está en todo lo creado, ¡pero como nos cuesta ser consciente de ello! “Dios está en todo por presencia, en cuanto todo lo ve y nada se libra de su mirada divina” Al igual que en una escultura o en un cuadro está aquella parte o aquello hecho por el artista, así en nosotros también esta una “parte” de Dios.
¿Realmente somos conscientes de todo esto?, ¿Hacemos lo mismo que Él hace por nosotros? Estas preguntas pueden dar lugar a diversas respuestas, pero coincidiremos en que podemos hacer mucho más de lo que hacemos, y dar mucho más de lo que damos, dar todo a quien nos da todo.

Porque contar con Dios no es solo algo de religiosos y religiosas, ni tan solo de sacerdotes, sino algo de todos. Ya que Él está contigo en todo y para todo ¿por qué no le tratas más?, ¿Por qué no empiezas a tener un gesto amable con quién te quiere?

 Maxi Troncoso Peña @maxitroncoso30 portavoz de fearless!

Reflexión entorno a «Dios en ti y tu en Dios» de Joan Marquès Suriñach

Ama tu orgullo

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Jesús llamaManglano nos dice en uno de sus capítulos: “sin orgullo no hay verdadera vida cristiana”. Al leer esto te preguntarás… ¿Y desde cuando el orgullo es bueno? Pues bien, este es un orgullo especial. Atento. Ese orgullo “es la fe que debemos tener cada uno en la idea que Dios tuvo de nosotros cuando nos creó”. Nuestro motivo de orgullo es que soy amado de Dios y que Él tiene una misión para ti en este mundo, una vocación que tienes que descubrir. Él te guiará por el camino que debes seguir. “La persona orgullosa es consciente de esa idea y aspira a realizarla” y la felicidad la encontramos en la lucha por realizar la idea que Dios tiene para nosotros.
“Para realizar el orgullo de Dios hay que vivir con la ilusión de descubrir su idea en cada uno de los momentos de nuestra vida”. Pregúntale: Señor, ¿qué quieres de mí?
Hay dos maneras de combinar el orgullo que hará que lo hagamos bien o que nos confundamos: “orgullo más dependencia igual a humildad” o “orgullo más autosuficiencia igual a mediocridad”. El que es humilde tiene un orgullo extraordinario ya que reconoce sus dones y sabe que todo en él es debido a la acción de Dios en su vida. Sin embargo, el mediocre posee un orgullo vacío y necio. Sólo busca el protagonismo y el empaparse de sí mismo, por lo que estropeará sus dones.
Veamos algunos ejemplos: podemos hablar de mediocridad cuando alguien inteligente se conforma con el aprobado por buscar su comodidad, o cuando un trabajador solo busca forrarse. Sería el mismo caso un cristiano que persigue salvarse en vez de hacer lo posible para que los demás conozcan a Dios.
En definitiva, “al humilde le preocupa cómo dar más gloria a Dios, cómo servir mejor y cómo satisfacer las necesidades de los demás, cómo sacar más partido a sus capacidades y cómo hacer rendir cada uno de los privilegios que le han sido concedidos”. En cambio, el mediocre actúa conforme a lo que le conviene a él, a lo más cómodo, a lo que más le gusta y lo más beneficioso para él. “En el humilde la medida la pone Dios, en el mediocre la medida la pone su propia conveniencia”.
CaminoLa mediocridad es algo que nos acecha a todos… ¡mantente alerta! Párate un rato y piensa: ¿mi mundo interior es de alguien humilde o de alguien mediocre? Pregúntale: Señor, ¿mi medida la pones tú?, ¿hago lo que quieres de mí o te callo la boca?, ¿te pongo escusas?, “¿estoy realizando mi vida con orgullo?”
Juan Pablo II insistía en que se necesitan jóvenes en el mundo que escuchemos la voz de Dios, que digamos que sí a la idea de Dios en nuestras vidas, que abramos las puertas a Cristo y que no le tengamos miedo.
Imitemos el orgullo de María. Ella aceptó el privilegio que Dios le concedió, que fue ser Madre del Redentor. Amemos el orgullo de la Virgen y pidámosla que también, al igual que hizo Ella, amemos la idea que tiene Dios para nosotros, que vivamos amando nuestro orgullo.

Elena Cepeda @cepe95 Portavoz de fearless!

Reflexiones en torno a “Dios en On” de José Pedro Manglano @manglano_org